Personajes bíblicos · Una historia para empezar

דָּוִד · Rey de Judá y de Israel

David

Venció a Goliat, pero después fracasó ante el poder de su propia corona

La historia de David comienza antes del combate con Goliat, en los campos cercanos a Belén. Cuando se reúnen los posibles reyes, falta el hijo menor; tienen que llamarlo mientras cuida las ovejas. El muchacho ignorado se convierte en guerrero célebre y finalmente en rey. Sin embargo, su autoridad sin límites resultará más peligrosa que el gigante.

Cómo leer este estudio

No necesitas conocimientos previos. Lee de arriba abajo: cada sección cuenta qué ocurrió después y la línea final enumera los pasajes u otras fuentes usados para esa escena.

Palabras que aparecen en esta página

¿Es tu primera lectura de la Biblia? Empieza por estas palabras.

Estas definiciones breves explican solo lo necesario para seguir el artículo. No necesitas conocerlas de antemano.

Profeta
Persona que comunica un mensaje atribuido a Dios; no significa solamente alguien que predice el futuro.
Arca de la alianza
Cofre sagrado que representaba la presencia de Dios con Israel. No es el gran barco de Noé.
Filisteos
Pueblo antiguo que vivía cerca de Israel y que en los relatos bíblicos luchó a menudo contra Israel.

Belén

Todos los candidatos estaban presentes menos el menor

El profeta Samuel visita a Jesé, padre de David, para escoger al próximo rey de Israel. Los hijos mayores pasan uno tras otro ante Samuel, pero ninguno es elegido. Al final, el profeta pregunta si queda otro hijo.

Llaman a David, que estaba cuidando las ovejas, y Samuel lo unge con aceite como señal de que será rey. Que el muchacho ignorado sea elegido da fuerza a la escena, pero esa elección no convierte en buenas todas sus acciones posteriores.

Referencias1 Samuel 16:1–13 · Salmo 78:70–72

Valle de Elá

La armadura no le sirve; cinco piedras, sí

David se prueba la armadura del rey Saúl, pero se la quita porque no puede moverse con naturalidad. Avanza hacia Goliat, el enorme guerrero filisteo, con un bastón, una honda y cinco piedras lisas.

Goliat cae, el pueblo canta la victoria y Saúl comienza a sentir celos de la fama de David. El triunfo le abre las puertas del palacio y, casi de inmediato, también el camino del exilio.

Referencias1 Samuel 17:1–58 · 18:6–16

La corte de Saúl y la huida

Jonatán y Mical protegen al hombre que su padre quiere matar

Jonatán, hijo de Saúl, establece una amistad profunda con David y le avisa cuando su padre planea matarlo. Mical, hija de Saúl y esposa de David, también lo ayuda a escapar por una ventana.

David se convierte en fugitivo y reúne a personas endeudadas o afligidas. El miedo de Saúl alcanza a más gente: cuando Doeg informa que unos sacerdotes ayudaron a David, el rey ordena destruir la población donde viven.

Referencias1 Samuel 18:1–5 · 19:1–18 · 20:1–42 · 21:1–22:5, 9–23

El desierto

Perdona a Saúl y casi destruye la casa de Nabal

David tiene dos oportunidades para matar al rey Saúl, que lo persigue. Sin embargo, se niega a conseguir el trono con su propia espada y le perdona la vida. Es una muestra notable de dominio propio ante un enemigo.

Entre esas dos escenas, una ofensa de Nabal lleva a David hacia una matanza de los varones de su casa. Abigail, esposa de Nabal, le corta el paso y evita el derramamiento de sangre. David puede contenerse ante el rey y, a la vez, dejarse dominar por su orgullo herido.

Referencias1 Samuel 24–26

De Hebrón a Jerusalén

El fugitivo se vuelve rey y una ciudad conquistada se convierte en capital

La muerte de Saúl no trae unidad inmediata. David comienza a reinar en Hebrón sobre la tribu de Judá. Solo después de una guerra civil y de la muerte de varios rivales llega a ser reconocido como rey de todo Israel.

David conquista Jerusalén, la convierte en capital y lleva allí el arca, el cofre sagrado que representaba la presencia de Dios entre Israel. También recibe la promesa de que su dinastía continuará. El poder político y la esperanza futura quedan así unidos a la familia de David.

Referencias2 Samuel 1:1–7:29

El palacio de Jerusalén

El rey manda buscar, toma, oculta y mata

Mientras el ejército está en campaña, David permanece en Jerusalén. Ve a Betsabé, esposa del soldado Urías, y manda llevarla al palacio. Cuando sabe que está embarazada, intenta que Urías parezca el padre. Como el soldado no vuelve a su casa, David envía la orden de colocarlo en la zona más peligrosa del combate.

El profeta Natán cuenta una historia que deja al descubierto el abuso de poder de David. El rey reconoce su culpa, pero la confesión no devuelve la vida a Urías ni borra lo que Betsabé sufrió.

Referencias2 Samuel 11:1–12:25 · Encabezamiento del Salmo 51

La casa del rey se derrumba

El reino se rompe primero dentro de la familia

Amnón, hijo de David, agrede sexualmente a su media hermana Tamar. David se enfurece, pero el texto no registra que haga justicia. Absalón, hermano de Tamar, mata a Amnón, gana apoyo popular y termina expulsando a su padre de Jerusalén.

El lamento de David cuando muere Absalón expresa un dolor verdadero de padre. Sus fallos como padre y como rey también son reales. El valor, la promesa, el abuso de poder y las heridas familiares permanecen juntos en una misma vida.

Referencias2 Samuel 13:1–19:8

Los últimos años de David

Canta su rescate y deja el trono a Salomón

Cerca del final de 2 Samuel, David canta cómo Dios lo rescató y reconoce cuánto le debe. Los mismos capítulos narran un censo que causa sufrimiento y la construcción de un altar en la era de Arauna.

Ya anciano, David no logra controlar la disputa por su sucesor. Betsabé y Natán aseguran el trono para Salomón, David da sus últimas instrucciones y el rey que había cuidado ovejas muere después de cuarenta años de reinado.

Referencias2 Samuel 22–24 · 1 Reyes 1:1–2:12 · Salmos 3, 18, 51 y 63